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La Inteligencia Artificial (IA),los drones y los insumos biológicos pueden elevar la productividad agrícola y reducir el impacto ambiental,pero México necesita invertir más en tecnología,capacitar a los productores y facilitar la transferencia de innovaciones al campo,advirtió Dragon Agricultura Nacional.
La empresa mexicana,con 90 años de trayectoria,busca ampliar el uso de soluciones que permitan mejorar los rendimientos,aprovechar mejor el agua y recuperar los suelos. Su apuesta incluye la agricultura de precisión,los modelos predictivos y los productos basados en microorganismos para el control de plagas y el cuidado de los cultivos.
Martín Fueyo,director General de Dragon Agricultura Nacional,señaló que la tecnología puede elevar hasta 40% el rendimiento agrícola,aunque su adopción depende de que las herramientas lleguen a productores de todos los tamaños. El reto consiste en desarrollar soluciones y lograr que se utilicen de forma eficaz en las parcelas.
El mercado mexicano de insumos agrícolas tiene un valor aproximado de 1,500 millones de dólares,mientras que el mundial ronda los 57,000 millones de dólares,de acuerdo con Fueyo. Dragon ocupa el primer lugar entre las empresas mexicanas del sector y el quinto a escala global,con una participación de mercado cercana a 6%.
Estas herramientas pueden contribuir a recuperar suelos degradados y mejorar la retención de humedad. Para Fueyo,la tecnología será cada vez más importante ante la necesidad de producir más alimentos con recursos limitados y responder a los efectos del cambio climático.
Sin embargo,el avance tecnológico no garantiza por sí solo una transformación del campo. México necesita extender el riego de precisión y reducir la dependencia de prácticas que desperdician agua. Fueyo señaló que cerca de 70% del agua dulce se destina a la agricultura en el mundo y advirtió que el país mantiene sistemas de riego con amplias oportunidades de mejora.
La tecnología para hacer un uso más eficiente del agua ya existe. El problema,sostuvo,es que la inversión no se ha orientado lo suficiente a su adopción. El riego por goteo y otros sistemas de precisión requieren recursos,infraestructura y capacitación,por lo que su expansión depende de las condiciones económicas de los productores.
La integración de los pequeños agricultores es otro desafío. Aunque el teléfono celular ya forma parte de su vida cotidiana,no significa que tengan acceso a las herramientas,el conocimiento y el financiamiento necesarios para transformar sus prácticas.
La oportunidad consiste en usar la tecnología para que sepan qué hacer,cuándo hacerlo y cómo obtener mejores resultados. Una mayor productividad puede mejorar sus ingresos y hacer más atractivo el trabajo agrícola para las nuevas generaciones.
Los insumos biorracionales incluyen microorganismos como hongos y bacterias,así como otras soluciones biológicas para atender problemas concretos de los cultivos. Según Fueyo,este segmento registra tasas de crecimiento de entre 15 y 20% en algunos mercados.
Estas alternativas no implican la desaparición de los productos químicos,sino una evolución hacia soluciones más especializadas y un uso más eficiente de los insumos. La meta es proteger los cultivos y reducir efectos no deseados en el entorno.
Dragon busca ampliar su presencia en este segmento. La compañía abrió la unidad de negocio Vidra,enfocada en soluciones complementarias a la fertilización. Además,Luis Xavier Quijano,presidente del Consejo de Administración de Empresas Dragón,anunció que la empresa prevé abrir una planta para producir microorganismos y estudiar distintas cepas bacterianas.
Quijano explicó que el desarrollo de productos biológicos ofrece nuevas oportunidades para aprovechar procesos de producción y alianzas con centros de investigación nacionales. La empresa busca vincularse con startups que desarrollan tecnologías aplicables a la agricultura.
Entre sus posibles beneficios está mejorar la disponibilidad de nutrientes para las plantas,favorecer la retención de agua en el suelo y apoyar su regeneración. Fueyo señaló que algunas soluciones pueden reducir hasta 30% el uso de fertilizantes,aunque el resultado depende de la tecnología y de las condiciones de cada cultivo.
Uno de los principales obstáculos para la innovación agrícola está en la transferencia de tecnología. México cuenta con investigadores y centros capaces de desarrollar soluciones,pero llevar esos avances al mercado puede ser lento.
Fueyo cuestionó los procesos de licenciamiento y contratación que dificultan la colaboración entre instituciones de investigación y empresas. También señaló que los incentivos académicos suelen dar prioridad a la publicación de artículos científicos,sin asegurar que los resultados se conviertan en productos o servicios útiles para la sociedad.
La adopción de una nueva tecnología requiere demostrar sus beneficios y reducir el riesgo que asume el agricultor al cambiar sus prácticas.
Quijano explicó que un productor puede necesitar hasta tres ciclos agrícolas para evaluar una innovación. En el primero prueba la solución,en el segundo compara sus resultados y en el tercero puede comenzar a incorporarla de manera más estable.
Por eso,Dragon cuenta con más de 150 colaboradores dedicados a actividades en campo,parcelas demostrativas y capacitación. La empresa también participa en iniciativas que llegan a más de 20,000 productores agrícolas al año.
El acompañamiento técnico es clave en una actividad expuesta al clima,los precios y la incertidumbre de los mercados. Una tecnología puede ser prometedora en el laboratorio,pero necesita demostrar su utilidad en condiciones reales antes de generar confianza entre los agricultores.
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